lunes, 30 de abril de 2012

Diabetes, Redes Sociales y las nuevas tecnologías




En la diaria busqueda de novedades con relación a la diabetes y la vida con ésta, a veces encuentro información que aparentemente alguien se ha empeñado mucho en no promover o que por alguna razón no están en la llamada “corriente” de la moda informativa. En otras ocasiones me llega información sobre temas diversos por los medios más de moda y en ocasiones no dejo de sorprenderme el cómo los seres humanos hemos llegado a “tejer” redes de intercambio de información y que el solo detenerse a pensar en ello nos hace perder el aliento por las apabullantes cantidades de información que a diario nos llueven como una nutrida catarata de bits y bytes que son la materia de que se alimenta el gran mounstro de la información de este nuestro siglo.

El ahora siempre presente fenómeno de la “Red de Redes”, tambien llamada “La Red”, así con mayúsculas o bien “La web”, para quien le da flojera decirlo en español, la que ha sido llamada con todo tipo de calificativos tanto positivos como negativos, ha llegado a convertirse en un fenómeno de intercomunicación para los miembros de la especie humana, tanto que no importa si nos gusta o no, pero ya está aquí y para como pintan las expectativas, llegó para quedarse.

Una de las formas de utilizar la red que viene ganando adeptos a lo largo y ancho del planeta, es la de las “redes Sociales”, en las que se ve un fenomeno que aun está en formación y sin un rumbo todavía muy claro de hacia adonde podría llegar, pero destacan rasgos inconfundibles que les dotan de una característica común y que de seguro será como la “columna vertebral” sobre la que se sustentarán los futuros desarrollos y es el acercamiento de la gente por intermedio del enlace virtual, el intercambio de información y -de las que mas rápidamente muestra crecimiento-, la participación colaborativa para desarrollar proyectos en conjunto cuando se requiere precisamente del trabajo de equipo para alcanzar un determinado objetivo. Así encontramos desde gente que juega a ser granjera, como quienes construyen ciudades u otros juegos del tipo “colaborativos”. Por otro lado, por medio del numero de contactos se puede - en tiempos muy cortos-, organizar y anunciar o invitar a actividades públicas o privadas; existen, por ejemplo, clubes de aficionados a alguna actividad específica. Se me ocurre el caso de Good Reads, que es una red social de lectores de libros quienes participamos poniendo nuestro objetivo de lectura en el año y luego vamos anotando los progresos y nuestros contactos pueden mantenerse informados e informarnos de los logros mutuos.

Esto lo traigo a colación pues hace aproximadamete un año me llegó un comentario en este espacio de una amable lectora de los Estados Unidos llamada Christine Chu, quién en conjunto con varios amigos, desarrolló un site dedicado al bienestar corporal bajo el concepto de mantenerse en excelente condición fisico-atlética y se encuentra en: http://www.slimkicker.com , que aunque no está pensada para gente con diabetes, está desarrollada en formato de redes sociales, que de acuerdo a las tendencias, se está convirtiendo en el estilo mejor adaptado para crecer y multiplicarse en la red. Lo interesante es que el objetivo principal del sitio está orientado a una vida saludable y en ese punto tiene muchísimo que ver con la diabetes y nuestra relación con esta dulce tirana.

La primera razón de hacer mención de ellos en este blog fue que Christine me pidió directamente mi opinion de la idea -opinión que ya le mandé- y que aunque no reproduciré completamente, si debo decir que me gusó el sitio y aunque tiene aun algunas áreas de oportunidad para ser muy completo; el formato es sencillo de manejar y bien empleado puede ser una excelente herramienta de uso diario.

La segunda razón estriba en que siendo tan joven el sitio, se aprecia muy bien pensado y diseñado y aunque carece de una sólida base de “fans” que proporcione retroalimentación sobre los servicios más demandados o sugerencias de mejora, hay un potencial que hace que valga la pena una prueba por, digamos, un par de meses.

Por ello abro una invitación a que se unan al sitio, lo valoren lo adopten o lo critiquen y que si es posible, me den su punto de vista al respecto (además de la que les quieran dar a ellos) y ver si este tipo de espacios realmente son de utilidad en particular en lo referente a su intención de ser herramientas de apoyo en el deseo de alcanzar un correcto control de la glucosa en sangre, un peso normal coadyuvando así en nuestro control diario, además de lo que el esfuerzo médico y farmacéutico puedan lograr.

Por lo que he visto en este sitio, hay enorme potencial para ser aprovechado, pues como dije antes, aunque no fue pensado para gentes con problemas de salud, han incorporado la posibilidad de formar grupos de interés y ya está formado uno llamado DiaKickers que está dirigido a diabéticos tipo 1, LADA/1.5, tipo 2 o tipo 3. (por cierto, adelanto que estoy preparando una entrada sobre diabetes LADA que espero aparezca en breve).

Así pues, para explorar abiertamente el sitio, aprender a usarlo y “probar” sus bondades, me inscribí con el pseudónimo “Zoocrates” (que original) y si alguien desea adherirse, formar un grupo o, simplemente comparar metas y progresos, ahí podremos vernos. Si nos mantenemos atentos y activos es posible que se haga una buena “adicción” al sitio como en algunos casos ya lo son otras redes sociales, con el adicional beneficio que tendremos una herramienta compartida que además nos ayudará a establecer metas sanas y nos dirá -si se emplea bien- un muy buen aproximado de nuestra condición física. Claro, a menos que “engañemos” al sistema dándole de comer cifras imaginarias solo por el afán de verme bien ante los demás, espacialmente para aquellos que no podrán contrastar en el mundo real la ficción proyectada en la virtual vida en “la red

sábado, 14 de abril de 2012

Acupuntura y Diabetes.



En este espacio siempre trato de ser sumamente crítico y objetivo en los temas sobre los que escribo y en particular con temáticas que son de tipo controversial. Es del dominio público la enorme controversia y polémica que existe entre los criterios que rigen las llamadas medicinas tradicionales o alternativas y la corriente científica actual definida como alópata.

La controversia se basa sobre todo en criterios sobre la forma en que se desarrollan y aplican ambas corrientes y, en muchos casos, por la percepción popular que de éstas se ha venido conformando. Quizá lo más relevante que podamos decir en este caso sea en el contexto de qué tan real o distorsionado sea un concepto con relación a su aplicabilidad o, en el extremo más crítico, su valor real terapéutico el cual, al final de cuentas, es el que definirá el valor efectivo de una corriente u otra.

Cuando hablamos de medicina, más que hablar de una moda o actividad con relevancia relativa, estamos hablando de todo un cuerpo de conocimientos que versan sobre el bienestar, la salud y la supervivencia de los seres vivos tratados por esta rama del saber humano.

En este espacio he publicado varias veces que el mejor enfoque para validar todo conocimiento humano es hacerlo pasar por un proceso de verificación continua y debe ser sometido a constante revisión y comprobación. Esta es, precisamente, la base de la medicina moderna la cual se ha venido desarrollando a pasos cada vez más acelerados gracias a la aplicación de un muy riguroso proceso basado en el conocido “método científico”, que obliga a seguir un proceso que en términos generales abarca las etapas de Observación (de un fenómeno que se quiere estudiar), Inducción (el posible origen y esencia de lo observado), Hipótesis (del mecanismo que produce el fenómeno observado y que se pretende demostrar), Demostración o refutación (antítesis de la hipótesis) y finalmente, Tesis o conclusión científica del concepto. Sin embargo este método riguroso es relativamente reciente y existen infinidad de teorías, prácticas y costumbres que se ejercen sin haber sido validadas o corroboradas por este criterio de ciencia.

No es de extrañar que adeptos a una u otra corriente pretendan defender a ultranza sus puntos de vista y, particularmente, su práctica. Por ello, algunas voces dentro de la medicina moderna tienen la tendencia de pretender anular y descalificar todo conocimiento o habilidad relacionada con la salud, que no se atenga a los cánones rigurosos de la medicina moderna. Por el otro lado, las críticas a ésta no son menos agresivas, especialmente en lo relativo a los costos asociados a la práctica médica alópata que arruinan a familias en casos de enfermedades crónicas, a los efectos secundarios y en algunos casos la generación de iatrogenias (padecimientos de origen médico).

Este ultimo criterio –la crítica a la medicina moderna y la promoción de la denominada medicina alternativa- ha provocado la aparición de charlatanes sin escrúpulos que aprovechan la necesidad, la buena fe y la ignorancia en temas de salud de un enorme segmento de la población, resultando en el mediano y largo plazo el despojo a esa gente de sus -a veces muy escasos- recursos, a cambio de un placebo que terminará por dañarlos ya sea por que impidió se tome de forma oportuna un curso correcto de atención médica adecuada o por que suministraron alguna sustancia que resulte tóxica al organismo.

Sin embargo, dentro de las llamadas terapias alternativas existen opciones que son de tradición milenaria y que sustentan su validez y son capaces de resistir el escrutinio de un riguroso método científico, ya que la experiencia y la observación a lo largo de siglos han validado lo que postulan. Dos disciplinas que están en esta categoría son la herbolaria y la acupuntura. Es con respecto a la acupuntura que quiero hacer la nota del día de hoy y por eso el preámbulo, puesto que la ciencia moderna ha tomado un enorme interés en esta añeja práctica, encontrando que funciona muy bien y, en el caso de la diabetes se usa de forma extendida. Reviso un artículo de la revista “YoCon Diabetes”, en donde tratan precisamente el tema con título idéntico a esta entrada y destacan en particular lo siguiente:

Los 2 tipos de diabetes pueden favorecerse del tratamiento con acupuntura:

Diabetes tipo 1: en este caso, en el que el páncreas ha dejado de funcionar completamente, la acupuntura es un tratamiento complementario que puede ayudar en la absorción de azúcar mediada por el suplemento de insulina. Asimismo, ayuda con los vaivenes emocionales y otros síntomas que van surgiendo.

Diabetes tipo 2: este tipo de diabetes, desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China, es un desbalance del “entorno interior” del cuerpo, el cual puede compensarse. En este caso, la acupuntura puede ser incluso de mayor utilidad (combinada con herbolaria, ejercicio, medicamento y recomendaciones de dieta), no solo para ayudar a aminorar los síntomas, sino para evitar complicaciones a futuro por un descontrol de la glucosa en sangre”.

El artículo, muy interesante por cierto, continua y da otros datos que no citaremos, pero a pesar de lo cauteloso del texto que reproduzco, en particular en lo relativo a la diabetes tipo 2, es un hecho que dentro de la comunidad médica hay un creciente interés por la acupuntura que ha demostrado una y otra vez su valor terapéutico aunque, por razones del método científico, es imperativo validar su beneficio más allá del concepto del ying y el yang, buscando los orígenes y mecanismos orgánicos de sus éxitos. A este respecto, he recibido una invitación a participar en un protocolo de acupuntura que pretende, precisamente, demostrar la acción de la acupuntura en los mecanismos de la regulación de la acción de la insulina en pacientes de entre 40 y 65 años con diabetes tipo 2. Para participar en este protocolo se necesita no ser insulinodependiente y además estar en monoterapia de hipoglucemiantre con metformina, es decir, no requerir insulina y regular la glucosa en sangre con solo metformina. 

El protocolo será realizado en la Ciudad de México, en la Escuela de Medicina y Homeopatía del Instituto Politécnico Nacional (ENMyH del IPN). Los datos de contacto son: Dra. Ivonne Freige al teléfono (04455) 1498-1165.



La idea de este estudio que esperan de inicio en este mes de abril, es realizar con el uso riguroso del método científico, una investigación que defina y demuestre la eficacia de la acupuntura en los niveles de insulina y, obviamente, a mayor número de personas tratadas, mayor confiabilidad de los resultados obtenidos, por lo que me solidarizo con este proyecto y lanzo la invitación a aquellos diabéticos interesados que cumplan con el criterio de selección que se comuniquen y se anoten al protocolo. Espero que el protocolo despierte un gran interés, arroje un resultado favorable y si se comprueba la hipótesis, habrá una alternativa más a costo razonable, dentro de las opciones elegibles para tratar la diabetes tipo 2 y seguramente, sin los efectos secundarios de los hipoglucemiantes.


sábado, 17 de marzo de 2012

Congreso XXIV de la Federación Mexicana de Diabetes.


Dada la proximidad de la fecha en que prácticamente inicia el congreso sobre diabetes programado para este año y que no podré estar presente participando y aprendiendo, en esta ocasión aprovecharé para dar una crónica anticipada del cercano futuro tomando como base el programa general de conferencias conforme se planea para este año.

Aunque el ejemplar del programa que tengo es tentativo, veo difícil por lo próxima que queda la inauguración, que haya cambios drásticos que puedan anular o devaluar el análisis que estoy por comenzar.

Lo más interesante es que la programación de las sesiones está dividida con la misma lógica con la que la Federación Mexicana de Diabetes(FMD) realiza sus comunicaciones; es decir, un contenido dirigido a profesionales de la salud, denominado Programa Científico y otra parte, de difusión para pacientes y sus familiares, denominado Programa Educativo.  Así pues, me sumergiré en los temas propuestos y, haciendo una revisión general, el comentario se ubicará en eso precisamente, una breve nota general sobre los temas y las tendencias que de seguro se manifestaran durante los trabajos del congreso.

Iniciaré con el programa científico, ya que aquí se discute de manera más profunda sobre los conocimientos generales, específicos por especialidad médica, las tendencias en terapéutica y los lineamientos que a futuro serán las formas de resolver los tratamientos para la diabetes, en todas sus variedades. Por ello, no deja de llamarme la atención que la primera Plenaria se abra con el tema “Tomar el Control de la Diabetes ¡ya!” que es congruente con los temas en los foros internacionales sobre diabetes y que ya hemos comentado en este blog. Congruente con este pensamiento que habla de qué hacer en el futuro inmediato para lidiar con el problema de la diabetes, se abre una Mesa de Trabajo en la que colaboran las diferentes Asociaciones de Diabetes locales, para elaborar el Diseño Estratégico de la FMD 2012-2015 que he de suponer que irá de alguna manera acorde con el Plan de Diabetes 2011-2021 de la International Diabetes Federation (IDF), aunque también imagino que un plazo de diez años les pareció excesivo y se quedaron cortitos para no arriesgarse con algo más ambicioso.

Aparecen los temas de siempre (bueno, los que más socorridos resultan), como educación en diabetes, diabetes y obesidad, importancia de la actividad física, pediatría en diabetes, la diabetes y los medicamentos relacionados con su tratamiento, tratamiento de la hipoglucemia, valores meta de la HbA1c, dislipidemia y diabetes, manejo de la insulina, diabetes gestacional, retinopatía y maculopatía, manejo clínico del paciente diabético, etc. Todos temas sumamente interesantes. Sin embargo, a la luz de las más recientes teorías y hallazgos científicos a nivel de la fisiología celular, encuentro seis temas que me llaman la atención por ser sumamente importantes, dignos de una atención especial y que hay que seguir muy de cerca, en particular porque cada vez aumenta de manera acelerada la cantidad de médicos que están siguiendo estas investigaciones no solo por el mejor entendimiento que nos dan para entender a la diabetes y las mejores opciones de tratamiento, sino porque la expectativa de que detrás de estos conceptos súper novedosos, pueda estar la clave para una cura a la diabetes.

Estos temas llevan los siguientes títulos: “La diabetes mellitus es una enfermedad epigénica, mitocondrial e inflamatoria crónica”, otra se intitula: “Antipsicóticos: su efecto metabólico”, aparece el sugerente “Inflamación en diabetes mellitus. Aspectos moleculares”, De nuevo el tema de la inflamación celular con “Estrés oxidativo. Su papel en diabetes mellitus”, nuevamente un “Blancos terapéuticos en la inflamación” y, finalmente, y finalmente, “¿Podrían los inhibidores de DPP-4 desplazar a las Sulfonilureas en el tratamiento de la DT2?” (*)

Estos temas que están ubicados aun en lo que actualmente se denomina de frontera y son campo fértil de estudio y observación, están llevando a la medicina mundial hacia una profunda reevaluación de la diabetes como enfermedad que afecta al organismo y sus funciones mucho más allá de lo que el saber popular le atribuye, que en si es bastante y nos abre un nuevo panorama que habla de una patología sumamente compleja y que requiere miles de horas de estudio, del desarrollo de tecnologías también de frontera y ese nuevo enfoque que hace algunas entradas definí como “Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes”, todo un nuevo modelo en función de la actividad mitocondrial y los tejidos inflamados como respuesta al estrés.

Por otro lado, en el aspecto educativo, ahí, en esa sola palabra está la gran megatendencia a aplicar por el lado de los pacientes diabéticos. Educación e información completa, correcta y oportuna que permitan un mejor autocontrol de la enfermedad.

Veremos una vez que acabe el congreso que enseñanza nos deja atrás, como sociedad y en lo individual y, lo más importante, cuáles acciones coordinadas deberán darse para que permitan mejorar las condiciones de salud de los diabéticos tanto en los diagnosticados como en aquellos que aun no lo saben.

 (*) enzima Dipeptidil-peptidasa

miércoles, 7 de marzo de 2012

¿Qué comer cuando hay diabetes?


No creo que exista sobre la faz de la tierra una  sola persona que, teniendo diabetes, nunca se haya hecho esta pregunta. Es quizás una de las incógnitas más comunes de las que a diario confrontamos quienes por padecimiento endocrino nos denominamos diabéticos. No importa si nuestra diabetes es del tipo 1, 2, gestacional o por origen diverso, el qué comer y cuánto comer se convierte en la gran incógnita que debemos resolver para mantenernos dentro de lo que se puede definir como “una alimentación adecuada” En este espacio he escrito ya mucho sobre la forma correcta de alimentación para quien padece diabetes y, dado que los criterios de cuál es la mejor forma van cambiando constantemente, pero con convergencia hacia un criterio global que resuelva la mayoría de los casos. Este sistema se basa en tres conceptos que se van agrupando en un concepto de “lo correcto” y son, el índice glucémico de los alimentos, el ahora denominado “plato del buen comer” y el tamaño de ración equivalente.

En esta ocasión y para hacer la entrada breve pero no poco entretenida, quiero compartir un hallazgo que hice al explorar la página de la IDF (International Diabetes Federation), y que es una liga interactiva que presenta un par de ruedas móviles tanto del índice glucémico, como del plato del buen comer. El enorme valor que le doy a esta información es que de un vistazo nos permite ver los que es bueno poner en el plato y además, nos da el dato de cuánto impacta en nuestra glucosa (índice glucémico), lo que nos sirve como una muy buena herramienta en el momento de planear la alimentación sana y correcta y ayuda a hacer la tarea del balance con menos esfuerzo.

Dejo la liga para que la sigan y espero que les sea tan útil y divertida como lo está siendo para mí. Una nota final: está en inglés, español y francés y, abarca alimentos fáciles de identificar y casi todos ellos disponibles en una gran diversidad de regiones y países.


domingo, 4 de marzo de 2012

Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes (VI y final).


El último de los objetivos del documento que hemos venido analizando, Plan de Diabetes 2011 - 2021 (Diabetes Plan 2011-2021, en original), de la IDF (Federación Internacional de Diabetes), declara tajante “Detener la discriminación hacia la gente con diabetes”. Pero, antes de desenfundar la flamígera espada de la justicia, veamos qué queremos decir con “discriminar”.

Sin ánimo de entrar en una polémica sobre los derechos humanos ni en un curso intensivo de la lengua castellana y sus orígenes, analizo el verbo discriminar, que originalmente quería decir simplemente “separar, diferenciar una cosa de la otra” y esto en función a características que permitían establecer una separación. Este concepto es ampliamente usado actualmente bajo el título de clasificación, pero bajo el mismo principio; separar por las diferencias percibidas. Sin embargo, según pude rastrear, es a partir del siglo XIX en que el término discriminar se comienza a usar como sinónimo de dar trato de inferioridad a una persona o grupo de personas por motivos de raza, religión, sexo, clase social u otros motivos de tipo ideológico o culturales, es decir, hacer una separación pero en vez de solo por razón de estudio, con la perversa intención de marginar o maltratar. Por lo que sabemos, la diabetes también ha sido para mucha gente una razón suficientemente válida para ser marginada, rechazada, repudiada o por lo menos vista con un dejo de lástima y pena manifiestas. El clásico “hay, pobrecito, tienes diabetes”, ¿quiénes no lo hemos escuchado al menos una vez aplicado a nuestra sensible autoestima?

Sin embargo, apoyándonos en datos duros obtenidos de estudios y encuestas, experiencia y carencias de quien a diario lidia con la diabetes, esta discriminación se manifiesta como la imperiosa necesidad de comenzar a reconocer el derecho de todo diabético por alcanzar un acceso a un cuidado de salud apropiado y económicamente al alcance, así como en educación e información sobre nuestra enfermedad. Como ya lo escribí, no es un privilegio, es un derecho. Es más, quienes padecemos diabetes podemos y debemos jugar un papel central en el cambio de la marea de la diabetes.

Más allá de la actitud que como individuos, sanos o con diabetes tomemos con respecto a la propia diabetes y quienes la padecen, debemos entender que la sociedad organizada debe también usar esa fuerza de conjunto denominada gobierno, para transformar los legítimos derechos y las aspiraciones de los ciudadanos en realidades tangibles. Así pues, el derecho a la salud requiere de las autoridades gubernamentales el establecer políticas y planes de acción que conduzcan hacia la protección contra las enfermedades epidémicas y proporcionar un cuidado a la salud accesible y a la disposición de todos. En sus últimas consecuencias, podemos afirmar con certeza que los derechos a la vida y a la salud de los niños y los adultos con diabetes les son negados cuando no les es detectada la enfermedad o no se les permite el acceso a costo alcanzable a las tecnologías y los medicamentos necesarios para tratarla.

No se puede ni se debe culpar a la gente con diabetes por su enfermedad y mucho menos aceptar como algo normal el ser discriminados en las escuelas o centros de trabajo, en la expedición de pólizas de seguros de gastos médicos, en la protección social o de manera más amplia, en la sociedad en general. Dicha sociedad debe tomar conciencia que hay gente que es susceptible a la diabetes simplemente por tener condiciones genéticas y epigenéticas (del griego epi-encima, sobre de; genos-origen, nacimiento, raza y el sufijo ikos-relativo a), que otros individuos no tienen. Aun así millones de diabéticos enfrentan el estigma y la discriminación, lo que propicia una cultura del secreto con respecto a la diabetes que pudiera crear barreras de acceso a servicios, empleo e incluso a oportunidades de formar vida en pareja. En muchos casos evitar que la gente con diabetes participe activamente en roles sociales. La carga es mayor para la gente que pertenece a ciertos sub grupos de población que sufren per se, otros tipos de discriminación o marginación, tales como niños, grupos indígenas, minorías étnicas y mujeres.


Dado que la diabetes es una enfermedad que hasta ahora es de por vida y además requiere la diaria toma de decisiones complejas además de demandar rutinas y habilidades de auto manejo y monitoreo, es vital que éstos sean exitosos para un cuidado efectivo de la diabetes.  Dar el derecho y la oportunidad de tomar un papel central su cuidado, prevención y protocolos de investigación a la gente con diabetes, sus familias y sus comunidades, es crítico si se quiere revertir la carga de la diabetes y sus complicaciones.

Ahora, la pregunta es, ¿Qué hacer para remediar esta percibida discriminación y sus devastadoras consecuencias? Nuevamente el paradigma a adoptar está aquí a la mano y se resume en tres cursos de acción:

1.   Promover y proteger los derechos de la gente con diabetes. Acción que requiere ser implementada tanto en los niveles nacionales como en el contexto internacional. Y esto a través de:
a.   Habilitar a la gente con diabetes reclamar sus derechos y cumplir con sus responsabilidades, creando esquemas de políticas legales y de apoyo, particularmente en el contexto del empleo, educación y seguros.
b.   Adoptar los principios dentro de la carta internacional de derechos y responsabilidades de la gente con diabetes, emitida por la IDF (International Diabetes Federation)
c.    Promover los derechos de los denominados grupos vulnerables tales como niños, mujeres, población indígena, minorías étnicas y gente con discapacidad.

2.   Hacer tomar parte y dar herramientas (en el texto original dice empower, cuya mala traducción actualmente se ha popularizado con el término empoderar, que no deja de ser un disparate, por lo que me abrogo la libertad de traducirlo a contracorriente), a la gente con diabetes para ponerla en el centro de la respuesta a la diabetes. Ello implica:
a.   Involucrar a la gente con diabetes, sus familias y comunidades en el diálogo y las decisiones sobre las políticas, diseño de programas, implementación y monitoreo de la diabetes.
b.   Apoyar la ceración de organizaciones solidas y redes de pacientes diabéticos.
c.    Proporcionar de forma regular y transparente reportes públicos sobre los procesos y resultados para que la gente con diabetes o afectada por la diabetes, tenga un apoyo para impulsar el cambio.
3.   Retar al estigma social y la discriminación en el contexto de la diabetes. Para ello, las propuestas son:
a.   Animar y dar apoyo para la implementación de campañas para incrementar la conciencia sobre la diabetes y reducir el estigma relacionado con la diabetes.
b.   Identificar y apoyar representantes del cambio con alto perfil y a líderes comunitarios que comuniquen con fuerza las necesidades y derechos de la gente con diabetes.
c.    Confrontar las normas y prácticas sociales que impiden la igualdad en la toma de decisiones y apoyar la eliminación de estigmas y vergüenza relacionada con la diabetes.


El estigma social y la vergüenza derivada puede ser una barrera para el diagnóstico temprano, el auto manejo efectivo y el acceso correcto a cuidados y tratamientos profesionales. El incrementar la conciencia sobre la diabetes y reduciendo el estigma, los conceptos erróneos y los mitos se tienen elementos importantes para el cuidado y la prevención de la diabetes.

Finalmente lo que me resta por comentar para cerrar esta larga cadena de entradas dedicadas a la paradigmática postura del documento en análisis es que concentra de una forma en que ya no podemos diferir un profundo aunque breve análisis de la situación actual de la diabetes en el mundo, deja entrever el futuro catastrófico que podría darse si no hacemos nada y, finalmente proporciona una serie de medidas en tres niveles estratégicos para resolver el problema y, adicionalmente pone un horizonte hasta el 2021.

Ya desde hace algunos años –no muchos, por desgracia-, se ha venido manejando cada vez más abiertamente que el tratamiento del paciente diabético consiste en una combinación de medicamentos, ejercicio, alimentación adecuada y conocimiento sobre la enfermedad. Ahora vemos estos factores corroborados, con la adición de la necesidad de ampliar la participación de la gente con diabetes mas alla de su propio cuerpo y tomar parte activa en la solución del problema e incluso llevarlo al nivel comunitario desde el nucleo familiar, pasando por la propia comunidad y alcanzando un nivel nacional.

El reto ya está. Nuestra acción es la que sigue para encontrar y alcanzar la solución esperada. Si lo logramos, tendremos un mejor futuro para nosotros y las generaciones siguientes. Por mi parte, este es mi grano de arena y seguiré luchando todos los días por mi salud y la de todas aquellas personas a las que pueda motivar a seguir adelante por esta difícil, pero necesaria senda del auto control y la disciplina tan, pero tan necesaria como difícil de lograr. Estoy seguro que el futuro será como lo soñamos.

domingo, 26 de febrero de 2012

Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes (V).




Continuando con el segundo objetivo y sus dimensiones declaradas:

  • Incorporar a la salud en todas las políticas públicas.
  • Poner al alcance de todo mundo una nutrición saludable
  • Promover la actividad física diaria
  • Determinar si un enfoque de prevención de la diabetes tipo dos hacia “el alto riesgo” es adecuado y si así es, implementarlo.
Con espíritu analítico releo y medito sobre el impacto cuando se declara: “Incorporar a la salud en todas las políticas públicas”, el alcance de la dimensión considerada implica caer en cuenta que las políticas gubernamentales aplicadas en un sector, frecuentemente tienen efectos no pensados en otros sectores, a veces con efectos contraproducentes. Por ejemplo, actualmente la mayoría de los gobiernos en las naciones económicamente desarrolladas hacen una evaluación del impacto ambiental de las nuevas políticas, entendido como una necesidad vital más que una moda pasajera. De igual forma, este tipo de enfoque debe aplicarse al concepto de la salud de las sociedades, con atención particularmente en las políticas de desarrollo urbano y de vivienda, del diseño de los sitios y las áreas de trabajo, la producción, almacenaje, distribución, publicidad, precio y prácticas comerciales de los alimentos. Esto incluye también políticas fiscales, económicas y educativas, particularmente aquellas que impactan a los denominados “grupos vulnerables” por razones socioeconómicas.

El documento menciona que precisamente la OMS (OrganizaciónMundial de la Salud), promueve un enfoque de evaluación del impacto en la salud en las políticas sociales, ambientales y económicas. Esto significaría una evaluación sobre el impacto a la salud de todas las nuevas políticas sobre los factores de riesgo para la diabetes tipo 2 y otras enfermedades no contagiosas, previo al momento de realizar inversiones e implementar y engendrar políticas que promuevan en vez de dañar la salud social.

Menuda tarea para los gobiernos, particularmente en países como el nuestro, sumidos en el subdesarrollo –aunque bellamente maquillado en el discurso oficial-, donde los sistemas de partidos luchan ferozmente por los espacios de poder, en particular los puestos del Ejecutivo y Legislativo, en donde las rivalidades entre posturas políticas se orientan más en entorpecer a quien detenta el gobierno, bloqueando o de plano cancelando iniciativas sumamente valiosas y necesarias, sin importarles el costo nacional en salud, que es el caso que nos ocupa, por lo que el panorama a futuro pudiera ser altamente desalentador.

Además de un plan global de diabetes para iniciarlo desde ya, hace falta un cambio de paradigma que abarque otros aspectos vitales que produzcan una modificación sustancial en las sociedades “no desarrolladas”. Aunque hay otras vías que ya iré planteando en las siguientes entradas dedicadas a este tema, es obvio que no podemos ya detener el desarrollo del país y la mejora en políticas de salud pública apoyados en la absurda premisa de que una oposición ciega al partido en el poder por parte de los opositores es la manera de quitarle triunfos a sus adversarios, aunque el costo sea la calidad de vida de generaciones de individuos. Patético panorama si nuestra latina cultura no se modifica y logramos avanzar como una nación civilizada.

De las anteriores dimensiones a implementar, tres han sido declaradas como prioritarias dado que son plausibles y representan un elevado potencial de retorno de la inversión. Es decir, se puede obtener una ganancia tangible en caso de hacerlas realidad. Esta ganancia no solo sería medible en lo relativo a la diabetes tipo 2, sino que beneficiaría a la población en lo general, aun a la no propensa genéticamente a la diabetes tipo 2, pues ayudaría a disminuir cuadros problemáticos de obesidad, hipertensión, cardiopatías, AVC’s (accidentes vasculares cerebrales), ciertos tipos de cáncer y muchas otras condiciones de salud.

La primera sería implementar el enfoque de salud en todas las decisiones públicas, es decir, considerar los riesgos y beneficios de todas las decisiones políticas y adoptar solo aquellas que favorezcan la salud, con atención particular a los factores de riesgo de diabetes y enfermedades no contagiosas y a los determinantes sociales de salud física y mental.

La segunda -por cierto muy controvertida por el poder de “cabildeo” que tienen las industrias relacionadas que buscan proteger sus intereses (léase mantener sus utilidades y dominio de los mercados)-, es hacer reducir la grasa, el azúcar y la sal en la comida y bebidas procesadas, así como eliminar el uso de grasas “trans”, por medios como políticas fiscales y reglamentación que además permitan introducir restricciones de marketing de productos alimenticios “no saludables”, en particular a poblaciones vulnerables como niños y jóvenes.

La tercera y final, es implementar políticas y programas “culturalmente apropiados” para reducir conductas sedentarias, promover la actividad física en espacios específicamente adecuados, incluidas escuelas y áreas de trabajo.

Nuevamente, aparece el concepto paradigma una y otra vez, pues el documento implica un cambio conceptual enorme, pero no imposible. En este punto introduzco una cápsula de opinión personal, agregando que en países como este México que tanto quiero, una de las amenazas más graves a la solución correcta de este problema, es que ya está determinado que nuestra población mestiza (80% o más de nuestra mezcla racial) y la denominada indígena (poco más del 10%), tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que otros grupos raciales, por lo que nuestro problema nacional es más acuciante que en otros países con mezclas raciales menos proclives.

Sin embargo, uno de los obstáculos más serios que veo para una solución como la aquí propuesta, está en que el profundo analfabetismo científico (es decir, nuestra incapacidad para decodificar adecuadamente la información técnica y científica, separándola de la charlatanería), se ve propiciado por un régimen político corrupto que a través de sabotear criminalmente el sistema educativo con una clase magisterial inepta, corrupta y centrada en obtener privilegios de todo tipo, abandonan a su suerte y en la incompetencia a millones de niños y jóvenes que crecen como analfabetas funcionales y ven entorpecida gravemente su capacidad de análisis de la realidad cotidiana. No es de extrañar puesto que esa ignorancia es la que garantiza el voto “inducido” por la misma clase de propaganda que vende alimentos chatarra. Por ello el cambio de paradigma desincentivaría a los políticos e industriales de dichos productos alimenticios para que hagan un esfuerzo hacia una realidad que les haga perder sus privilegios. Un asunto para meditar profundamente.

En la próxima entrada amenazo analizar el tercer objetivo, “Detener la discriminación hacia la gente con diabetes”.

viernes, 24 de febrero de 2012

Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes (IV).



Después de las pasadas tres entradas con respecto al primer objetivo del documento titulado “Plan de Diabetes 2011 - 2021 (Diabetes Plan 2011-2021, en original), de la IDF (Federación Internacional de Diabetes)”, el cual es “Mejorar los resultados de salud para las personas con diabetes”, en el que se hace hincapié en un enfoque de atención temprana al problema que esta significando el enorme crecimiento de casos y las potencialmente catastróficas consecuencias previsibles en el costo de atender las complicaciones derivadas de una pobre o nula atención temprana, además del propio sufrimiento personal y familiar de quienes la padecemos.

Por ello, la atención médica debe dejar su enfoque tradicional de intervención correctiva y que en su momento ha tenido su valor, pero que ante la dimensión del problema hacia el futuro, el enfoque se percibe insuficiente e incosteable. Prácticamente nada de lo que se plasma en el documento objeto de este análisis es una sorpresa o tema desconocido; no, la gran diferencia es que por vez primera se lanza una campaña a nivel global que pretende hacer eco en todos los jefes de estado y, consecuentemente, en los sistemas de salud de todo el mundo sobre la imperativa necesidad de cambiar el enfoque de lo que hasta ahora se había considerado el “protocolo normal” en la atención de la diabetes.

No, no se trata de que los estados nos adopten y nos traten como “menores” incapaces de resolver nuestros problemas, sino incorporar a la lucha contra la diabetes y sus devastadores resultados la capacidad de organización del estado y la fuerza conjunta que implica contar con organismos públicos que apoyen las acciones correctas para paliar y en su mejor consecuencia, disminuir a un mínimo manejable el número de casos presentes por país.

El segundo objetivo del plan, el cual ya se esbozó en las entradas anteriores y que va más allá de detectar a toda la población que padezca diabetes o esté en riesgo de desarrollarla en el corto plazo, para asegurar que reciban el tratamiento adecuado y tiene que ver con la gente que estaría en riesgo de desarrollar diabetes si es que a nivel de sociedad en general no se hace lo necesario para evitarlo. Por ello, dicho segundo objetivo es “Prevenir el desarrollo de la diabetes”.

Nuevamente, el factor de medida en este objetivo es más el económico, que dicho sea de paso, pesa más en las decisiones políticas y de todo tipo, que el propio sufrimiento humano. Así, la lógica detrás de este objetivo está en que el costo humano y económico de una intervención a nivel nacional, será mucho menor que el no hacerlo.

Al hablar de la prevención, el enfoque está dirigido principalmente a la diabetes tipo 2 ya que muchos de los factores relevantes que la originan son conocidos y, se estima que con cambios en el estilo de vida que abarcan un importante ajuste en la cantidad y la calidad de la alimentación, la calidad y cantidad de la actividad física y una oportuna atención médica preventiva de máxima calidad, se pueden alcanzar resultados tangibles a lo largo de la vida del programa que abarca un lapso que llega hasta el 2021.

Sin embargo, al igual que a mí, a alguno de mis lectores le surgirá la pregunta: y la diabetes tipo 1, ¿qué hay con ella? Bueno, dado que sus causas son diferentes a las de la diabetes tipo 2 y que, en principio y hasta el momento no se conocen formas para predecirla, no es posible aplicar estos preceptos en lo particular. Sin embargo, en muchos países hay grupos de científicos trabajando a pasos acelerados para mejor entender los factores de riesgo y los disparadores de la diabetes tipo 1 y cómo modificarlos de forma exitosa. Algunos trabajos ya empiezan a dar pistas promisorias al respecto y espero ir comentando al respecto en este espacio conforme se vayan dando a conocer. Así pues, es posible que a lo largo de la vigencia de este plan aparezcan de forma comercial tratamientos para prevenir o incluso curar la diabetes tipo 1. La esperanza es persistente y seguiremos al pendiente de los hallazgos de la ciencia.  

Ahora bien, ¿cuáles son las dimensiones que este plan sugiere para el logro de este ambicioso segundo objetivo? Vayamos enumerándolas para luego hacer un análisis de cada una para entender su razón de ser.

·         Incorporar a la salud en todas las políticas públicas.
·         Poner al alcance de todo mundo una nutrición saludable
·         Promover la actividad física diaria
·         Determinar si un enfoque de prevención de la diabetes tipo dos hacia “el alto riesgo” es adecuado y si así es, implementarlo.

El segundo objetivo también tiene la belleza de la sencillez en su enunciado, pero en la próxima entrada veremos que hay muchísima tela de donde cortar y que incluso el horizonte previsto para alcanzar los objetivos se percibe penosamente corto para alcanzarlo considerando el pantagruélico tamaño del reto. Mientras tanto, aquí dejo esta aportación que espero nos haga seguir meditando, más que en el problema, en las oportunidades que se van abriendo en el panorama de la prevención.



viernes, 17 de febrero de 2012

Primer paso al exterior


Hoy quiero presumir. Ya somos internacionales. A partir de ayer esta dirección se publica en la comunidad About, específicamente en el rubro de diabetes. Considerando que este foro inició como lo que todo blog debe ser, un diario personal que los bloggers “colgamos” en la red con la morbosa y, casi siempre, bien intencionada idea de que las profundas (¿?) reflexiones, comentarios, hallazgos y “puntadas” que agrego de forma más o menos regular, sean públicas. Pero con la casi seguridad de obtener solamente un anonimato, pues aparte de que cada vez hay un mayor número de bloggers en la red, poca gente tiene la paciencia, curiosidad o interés de buscarlos y revisarlos.

Esto lo tomo como un estímulo a la continua revisión de materiales y la búsqueda de información, aunada a la ociosidad suficiente para sentarme a escribir mis pensamientos y ordenarlos en temas que me permitan ver a la diabetes en perspectiva.

En un acto de de reciprocidad y agradeciendo a la editora titular, Debra (Deb.) Manzella, y a la gente de About, anoto la liga a la página de la diabetes http://diabetes.about.com/b/a/000044.htm en la que de forma específica se mencionan varios sitios de bloggers en inglés y este sitio en español.

Por hoy la entrada será breve, pero prometo para mañana una sesuda disertación sobre los correctos y, obviamente incorrectos, niveles de glucosa en sangre, cómo medirlos y, lo más importante, cómo interpretarlos.

Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes (III).


Siguiendo en una nueva sesión de lectura del documento “Plan de Diabetes 2011 - 2021 (Diabetes Plan 2011-2021, en original), de la IDF (Federación Internacional de Diabetes)”, aun dentro del denominado primer objetivo, aparece el tema del diagnóstico temprano de la diabetes tipo 2, la cual frecuentemente se desarrolla a lo largo de varios años, de forma asintomática hasta que aparecen las primeras complicaciones, lo que implica perder oportunidades importantes de tratamiento y control para evitar complicaciones discapacitantes. Por ello el diagnóstico y tratamiento temprano es una estrategia importante para evitar o diferir complicaciones costosas que merman la capacidad de los pacientes.

Sin embargo, este objetivo no es sencillo pues depende de la capacidad económica de las regiones donde esto se intente, pues puede resultar excesivamente oneroso para ciertas economías hacer monitoreo constante a toda su población. Lo que se sugiere es ir identificando primero los grupos de riesgo e ir acotando por características definidas los factores de riesgo de ciertos grupos poblacionales, como por ejemplo:

  • ·         Obesidad
  • ·         Historia de diabetes gestacional
  • ·         Tener parientes en primer grado que padezcan diabetes (padres, hermanos)
Así se puede detectar a un mayor grupo de gente que pudieran tener diabetes 2 sin diagnóstico confirmado y una vez hecha la confirmación, basada en pruebas de laboratorio, incorporarlas inmediatamente en un programa de tratamiento y, en caso de tener los factores de riesgo pero no confirmar diagnóstico, incorporarlos a asesoría en nutrición, control de peso y en la adopción de un programa de actividad física, además de aconsejarles un esquema de monitoreo periódico de diabetes. Por otro lado, este esquema de prevención solo es posible para la diabetes tipo 2, ya que por su origen y la velocidad con que se presenta, no es posible aplicarlo para detectar la diabetes tipo 1.

Pero como no todo es coser y cantar, como decían las abuelas, en los casos donde ya está instalada la diabetes, ya sea tipo 1 o tipo 2 y en particular para la tipo 2 en la que las condiciones prevalecientes es detectada cuando lleva ya en promedio al menos cinco años de haberse desarrollado, se convierte en prioridad también el “Detectar y dar Tratamiento Temprano a las Complicaciones”. Para ello se propone hacer asequible a toda la población con diabetes un programa anualizado de monitoreo, que incluyen revisión clínica checando: peso, índice de masa corporal, circunferencia en cintura, tensión arterial, signos de mala circulación y daño en los nervios y examen de ojos y pies. Por el lado de análisis, la hemoglobina glucosilada (HbA1c), perfil de lípidos, función renal y albuminuria. Finalmente, por la parte de la educación y el auto control, revisar el conocimiento del auto cuidado, habilidades, capacidades y conductas.

De este tercer grupo de paradigmas, quizá el más complejo pero a la vez el más importante, sea el del auto control, pues requiere de todo un proceso educativo y cambio de las conductas que en principio generaron nuestra condición diabética y son las que debemos de manejar cuando nos encontramos a solas con la diabetes. Son nuestras conductas y es nuestra responsabilidad hacerlas funcionar; aterrizar teoría y práctica dado que las técnicas de laboratorio, los medicamentos y los quirófanos ya existen y la idea es que nuestra vida sea en control, con calidad y alejados de la discapacidad y la muerte prematuras.

En la próxima entrada seguiré con este interesantísimo documento que aun tiene mucho para hacernos reflexionar.  

sábado, 4 de febrero de 2012

Estableciendo paradigmas con respecto a la diabetes (II).


Continuando con el tema de los paradigmas que plantea la IDF(Federación Internacional de Diabetes), quizá el concepto que detona este nuevo enfoque del problema mundial que representa la diabetes radica en la enorme desigualdad económica de quienes padecemos la enfermedad y que en muchos casos provoca que miles de diabéticos mueran o se compliquen seriamente por no contar ni con la atención ni los medicamentos adecuados, ya sea por desconocer su condición de salud, por limitaciones económicas o por carecer de los servicios de salud indispensables en sus comunidades de residencia.

El tratamiento cotidiano de la diabetes de cualquier tipo es costoso aun sin que haya complicaciones y, una vez que estas aparecen, se puede convertir en una situación económicamente insostenible para la familia del enfermo, ya que además de ser extremadamente caros los tratamientos o la rehabilitación por alguna complicación, ésas suelen ser discapacitantes, al grado que salvo raras excepciones, se hace necesario recurrir a la asistencia social o la medicina institucional para conseguir la atención médica necesaria, lo cual pone en serios problemas de presupuesto incluso a las economías más desarrolladas del mundo.

En resumen, si seguimos sin cambiar, el problema que se presenta en un muy corto plazo tiene pronóstico de catástrofe, pero con el paradigma propuesto, el cambio no solo es posible, sino que económicamente hace un enorme sentido.

Por ello y continuando con el análisis del documento “Plan de Diabetes 2011 - 2021 (Diabetes Plan 2011-2021, en original), de la IDF (Federación Internacional de Diabetes)”, encontramos la declaración:

Para alcanzar un cuidado efectivo de la diabetes es vital proveer de los medicamentos, tecnologías y servicios esenciales a toda la población con diabetes. Declaración que se lee muy sencilla, pero que en principio abarca las medicinas esenciales para tratar la hiperglucemia, la presión arterial elevada y los desórdenes de lípidos que son característicos de la diabetes y conducen a las complicaciones y que, además en su gran mayoría ya se encuentran disponibles en genéricos de bajo costo y por ello al alcance de cualquier presupuesto nacional.

Debido a que este sencillo conjunto de medicamentos no solamente previene o retrasa la ocurrencia de complicaciones como infartos al miocardio o accidentes vasculares cerebrales, sino que también ayudan a prevenir complicaciones subsecuentes.

Dentro de la variedad de medicamentos que se contempla tener disponibles, están las insulinas, agentes hipoglucemiantes orales, estatinas y agentes reguladores de la tensión arterial, así como información confiable sobre su uso. Adicional a esta meta, se puede tener una ganancia en la relación costo/beneficio, reformando sistemas de compra y distribución que actualmente implican merma, desperdicio e ineficiencia y además implementar protocolos nacionales estandarizados de tratamiento y vías que permitan asegurar su correcta aplicación.

Con respecto a las tecnologías, también están ahí, al alcance de la mano y se refieren a los equipos de diagnóstico y monitoreo, reactivos y suministros relacionados, que son relativamente simples y de bajo costo.

A este respecto, el documento se inclina por una campaña global para alcanzar una sustancial reducción de los costos de dichos suministros ya que invertir en ellos para diagnosticar, tratar y monitorear la diabetes de forma continua en sus etapas iniciales, podría reducir substancialmente la dependencia de procedimientos de “alta tecnología” y altísimo costo que implican las complicaciones crónicas de la diabetes, irreversibles casi siempre. Una propuesta viable y nada complicada de implementar, en particular en países con infraestructura médica de regular a avanzada y que conllevaría el organizar unidades basadas en equipos con enfoque multidisciplinario en los que personal de atención primaria, correctamente entrenados y apoyados por un nivel apropiado de servicios especializados puedan tener las capacidades de:

  • Diagnosticar la diabetes.
  • Proporcionar tratamientos y asesoría iniciales.
  • Hacerse responsables del monitoreo y manejo clínico del paciente para alcanzar un control metabólico y glucémico óptimos.
  • Realizar chequeos para detectar y tratar, en su caso, complicaciones de la diabetes.
  • Ofrecer educación de autocuidado, de forma oportuna y apropiada al paciente con diabetes y quien esté a su cuidado.


Hoy vemos que la solución siempre ha estado ante nuestros ojos, pero como dicen los teóricos de los paradigmas, lo evidente solo lo es cuando alguien que ya lo percibió nos lo hace notar, surgiendo siempre la reflexión de “¿Por qué no lo vi antes?”.