jueves, 21 de junio de 2007

¿Qué haremos sin AVANDIA? (II)


En la pasada entrada relativa a los medicamentos hipoglucemiantes, presentaba los llamados “medicamentos clásicos” o hipoglucemiantes que pertenecen básicamente a cinco clasificaciones, de acuerdo a la base química que los compone. Así encontramos las Sulfonilureas, las Biguanidas, los inhibidores de la alfa-glucosidasa, las tiazolidinedionas y las Meglitinidas. Todo un rollo para pronunciarlas y escribirlas.


Aunque parece magia esto de cómo funcionan los medicamentos y, dentro de los grandes misterios que recuerdo de mi ya muy lejana infancia, está la curiosidad de saber cómo le hacen las medicinas para que, sin importar cómo las tomemos, SIEMPRE sepan en qué punto deben de actuar. Por ejemplo, me preguntaba, si me duele la cabeza, ¿cómo sabe la aspirina que debe irse precisamente ahí a hacer su efecto? O por otro lado, si me lastimaba el hombro y me daban un antiinflamatorio, la pregunta era la misma ¿cómo SABE la medicina en donde sí y donde no actuar?. Sigo con la misma ignorancia y duda, pero lo que sí es cierto es que funcionan para lo que son recetadas, aunque a veces con efectos en órganos o sistemas que no debieran ser afectados. Creo que la ciencia comparte, de alguna forma, mi trascendental duda.


Bueno, eso me lleva a las medicinas de ultima generación para tratar la DM2 y alguna también la DM1 y que ya difícilmente se pueden denominar “hipoglucemiantes”, pues su acción es reguladora en sistemas complejos y muy específicos y ya hay varios que están llegando a los mercados del mundo desarrollado y pronto los estaremos viendo familiarmente en el emergente que nos corresponde.


Hay tres nombres nuevos que iré describiendo de qué están hechos y lo que se sabe hasta ahora de cómo funcionan. Estos nombres son: Januvia, Byetta y Symlin.


La lista la inicio con los inhibidores de la DPP-4. La DPP-4 es una enzima conocida como dipeptidil peptidasa IV y es responsable de “frenar” a las proteínas que estimulan la producción de insulina en las células beta del páncreas cuando tomamos algún alimento. Si la DPP-4 es inhibida, entonces se incrementa el lapso de liberación de insulina, reduciéndose la glucosa en sangre como consecuencia de ello.


El nombre comercial de este medicamento es Januvia (Fosfato de sitagliptina) y ha dado buenos resultados en las pruebas tanto en monoterapia, como combinada con otros medicamentos como la Metformina que ya analizamos en la primera parte. Se prescribe exclusivamente para DM2 en casos donde los medicamentos convencionales, la dieta y el ejercicio no dan buenos resultados. En las pruebas se ha visto efectiva donde otras opciones han fallado. De cualquier manera, se recomienda mantener dieta y ejercicio.


Este medicamento tiene la característica que solo trabaja cuando es requerido; es decir, dado que funciona prolongando la estimulación de la producción de insulina, si no hay glucosa en la sangre, no habrá acción sino hasta después de haber ingerido algún alimento, cuando suben los niveles de glucosa en la sangre, comenzará a actuar hasta bajar el nivel. Como ventajas a esta acción, hay poco riesgo de hipo glucemia y el riesgo de aumento de peso es muy pequeño. Como efectos secundarios, los reportes más comunes son infecciones en las vías respiratorias superiores, ardor en la garganta y/o dolor de cabeza. Como se elimina por vía renal, quienes tengan la función renal comprometida (nefropatía), deberán tener una supervisión estrecha de su médico.


La dosis de prescripción es de 100 mg al día en una sola toma y no requiere ser tomada con los alimentos, como es el caso de otros hipoglucemiantes.


Como un nuevo enfoque para el tratamiento de la DM2 aparece Byetta, un medicamento de uso exclusivo para DM2 y no utilizable para tratar la DM1. Este medicamento se usa como complemento a terapias con hipoglucemiantes del tipo “tradicional”, como lo son la Metformina o las sulfonilureas, para ayudar a alcanzar un adecuado control de glucemias en quienes tienen problemas para mantener un control adecuado.


Este medicamento es la versión sintética de la hormona Exendin-4 la cual se encuentra en la saliva del Mounstro de Gila. Como comentario cultural, este simpático pero mortal lagarto tiene la particularidad de pasar periodos prolongados sin comer y su páncreas literalmente se “apaga” y cuando comen, excretan la Exendin-4 la cual “enciende” de nuevo el páncreas para colaborar a la digestión del alimento.


En humanos, mimetiza la acción del péptido similar al glucagón (GLP-1, Glucagón-like peptide en inglés), que se produce en el intestino delgado y estimula la producción de insulina en el páncreas –para mayores pistas, ver la entrada dedicada a la cirugía Bariátrica y la posible cura para la DM2-, ayudando además, a prolongar la sensación de saciedad lo que conduce a una reducción de la sensación de apetito y puede ayudar a la reducción de peso para quien padeciendo DM2, tiene sobrepeso.


Este medicamento –que no debe ser usado como monoterapia, sino siempre combinado con hipoglucemiantes orales-, se aplica por inyección subcutánea, similar a la aplicación de insulina –de ahí viene la aclaración que su uso es restringido a la DM2, ya que previo a este medicamento, los hipoglucemiantes eran exclusivamente de administración oral-, aplicándose una hora antes del desayuno y de la cena, no se debe aplicar si no hay alimento ni después de haber comido ya que pierde su efectividad. También es importante hacer notar que puede inducir cuadros de hipoglucemia cuando recién se incorpora al esquema de tratamiento farmacológico.


Finalmente, dentro de estas drogas de nueva generación, llega una droga de regulación de la función pancreática que es toda una revolución ya que funciona para controlar tanto la DM1 como la DM2. Sorprendente.


Esta casi milagrosa medicina, cuyo nombre comercial es Symlin, químicamente es una sustancia llamada Pramlintida, una forma sintética de la Amilina, hormona naturalmente producida en el páncreas humano y que trabaja en conjunto con la Insulina y controla la liberación de la glucosa en sangre después de los alimentos.


En la DM1, tanto la Amilina como la Insulina, dejan de producirse simultáneamente, mientras que en la DM2, la producción de Amilina puede atrofiarse, al igual que la de Insulina, produciéndose de forma insuficiente. Por ello, este medicamento (Symlin), puede impulsar el desempeño de la Amilina permitiendo ayudar a controlar la glucosa postpandreal cuando se combina con terapia de Insulina.


Como decía al inicio de la descripción de este medicamento, se utiliza como complemento para tratar a personas con DM1 y con DM2 tratados con insulinoterapia, ya que permite un mucho mejor control de sus niveles de glucosa, especialmente cuando hay picos postpandreales (después de los alimentos), aun con la aplicación de insulina.


La Pramlintida reduce la tasa de la digestión estomacal, prolongando la sensación de saciedad y reduciendo la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo. Su aplicación está indicada en conjunto con terapia de Insulina para permitir mejor control de los niveles de glucosa en la sangre.


Con respecto a posibles episodios de hipoglucemia, se recomienda precaución especialmente a los DM1 pues aunque la Pramlintida por si misma rara vez es asociada con hipoglucemia, combinada con Insulina, puede desencadenar hipoglucemias severas. Por ello el médico tratante debe indicar la regulación de las dosis tanto de la Insulina como de la Pramlintida. Precisamente para reducir este riesgo, su aplicación debe ser al inicio de las comidas, en conjunto con la dosis de Insulina previa al alimento principal, nunca de las colaciones.


Finalmente, como terapia de control de la glucosa para la DM1 como para la DM2, no hay nada como el lograr que la Insulina vuelva a trabajar en las cantidades adecuadas que nuestro metabolismo demanda. Los nuevos medicamentos, especialmente la Pramlintida, nos recuerdan que no hay sustituto mejor para la Insulina endógena (la que nuestro cuerpo produce), que la Insulina, de preferencia la endógena, lo que es posible en la DM2, o inyectada para quien tiene DM1 o quién con DM2 con deficiencia grave o que tempranamente decida en conjunto con su médico, la terapia de Insulina artificial, que me parece una excelente opción.

3 comentarios:

  1. El dia ayer deje mi mensaje pero no se grabo pero tratare de recordarlo:
    Bueno hiba mas o menos asi, ah si, yo decia que ya hablas como doctor los terminos aunque importantes no son tan faciles de memorizar ah si, que mejor vuelvas a tu estilo ligth con palabras sencillas para yo siga entendiendo mejor y sino tienes ganas de cambiar escribelo como quieras que de todas maneras yo seguire leyendo aunque me tarde un poco mas. Cuidate y hasta pronto.

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  2. ceci:

    Humildemente reconozco que me pasé con el texto de esta entrada. Sin embargo, no encontré una forma más sencilla de presentar una información que es súmamente compleja y que me parece importante se divulgue, al menos, cuáles son las nuevas alternativas que la investigación farmacéutica está desarrollando.

    A veces me dejo llevar por la emoción y creo que esta vez me salí un poco-mucho de la idea de escribir en una forma, como dices, light. De todas maneras, tomo nota y procuraré en un futuro evitar escribir "solo para médicos". La promesa no es sencilla puesto que me he propuesto a escribir sobre los receptores de las peroxisomas y el sistema endocannabinoide -que nos pueden explicar tanto cómo es que funcionan los medicamentos hipoglucemiantes, asi como indicar pistas muy claras de por dónde puede estar la cura de la diabetes tipo dos-, y hacerlo con "mi estilo", ha sido mi meta y espero lograrlo sin dejarme llevar por tecnisismos incomprensibles. Gracias por aterrizarme.

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  3. Hola!!, primero que nada soy dbj desde hace 7 años, obviamente insulinodependiente, me interesó el tema pero veo que el artículo fué publicado hace ya algún tiempo, yo acabo de enterarme del medicamento symlin... solo quiero saber si alguien lo utiliza... si ha tenido buenos resultados, si no existen contraindicaciones y comentarios generales..

    Gracias de antemano

    Martha.

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