sábado, 11 de junio de 2011

Indice Glucémico y Carga Glucémica, un poco de aritmética a la hora de comer.


Al hablar de Glucemia, así en lo general, sabemos que es un término que a los diabéticos nos es muy familiar y cambia su significado dependiendo del prefijo con el que nos estemos enfrentando a lo largo del cotidiano devenir de nuestra relación con la diabetes. No importa si lo nuestro es diabetes tipo 1, tipo 2 o gestacional, siempre tendremos esa permanente necesidad de poner mucha atención a los varios estados que nuestra glucemia puede alcanzar.

Así que se impone el diccionario y, de acuerdo con éste, glucemia (a veces se usa el término glicemia, mala traducción de glycemic, en ingles), es un término inexistente en el castellano corriente de acuerdo a la muy pomposa Real Academia, pero médicamente diremos que se refiere a la medida de concentración de glucosa libre en sangre (gracias, Wikipedia).

De la definición anterior y de la alacena de datos duros aportados por años de curiosear, estudiar, escucharlos en la consulta médica o de verlos como inalcanzable meta en las hojas de resultado de laboratorio donde aparece como “valores de referencia”, sabemos que los valores de glucemia normales se encuentran entre los 70 – 100 mg/dL. Sabemos también que con valores fuera de ese rango, el cuerpo sufre. Los diabéticos que solemos llevarlos a los extremos lo sabemos más que de sobra. Así llegamos a los prefijos que le dan sentido al término glucemia y obtenemos términos tales como “normoglucemia”, “hiperglucemia” e “hipoglucemia”, indicando valores normales de glucosa en sangre, valores por arriba de lo normal y valores por debajo de lo normal, respectivamente.

Pero hay otros términos que se valen de la palabra glucemia y que, a falta de un término adecuado, también recurren a una mala traducción o adaptación a la fonética castellana para darle uso cotidiano. Me refiero al Indice Glucémico (de glycemic index) y el novedoso, Carga glucémica (de glycemic load). Pero remilgos ortográficos aparte, hoy quiero tocar el tema de estos dos últimos terminajos ya que se trata de dos conceptos que constituyen una de las mejores herramientas de las que podemos disponer los diabéticos para proporcionarnos una muy adecuada y balanceada alimentación. Así pues, de tripas corazón y a calcular.

Aclaración inicial: Conocer el Indice Glucémico (IG) y la Carga Glucémica (CG), por si mismos no nos dicen cómo tener una dieta saludable y balanceada ni tampoco son un término de última moda o una simple y trivial nueva forma de medir los carbohidratos. Bueno, si no son nada de eso, ¿qué son?

Comencemos con el IG. Este se establece como un sistema de clasificación para los carbohidratos contenidos en la comida y asigna un número a cada carbohidrato comestible que indica qué tan rápidamente hará subir la glucosa en sangre, en comparación con una cantidad similar de glucosa pura. Hay toda una historia de cómo se comenzó a establecer este índice, pero imaginen que la mejor forma (y única) de lograrlo fue darle a un grupo de personas (sujetos de estudio, en términos técnicos), 50g de glucosa y tomar muestras sucesivas de sangre durante las siguientes dos horas y media, para ver el aumento de glucosa plasmática y obtener una gráfica que sirviera de referencia. Luego, para cada alimento medido -y son muchísimos los que aparecen en las listas publicadas, lo que es de agradecerles a los voluntarios-, se debe hacer exactamente la misma prueba, hasta definir un estándar. La verdad, es un poco más complicado que esto, pero contarlo a detalle es súper aburrido.

Lo realmente importante es que ya contamos con un IG que, dependiendo de la fuente de consulta, podrá variar en contenido, pero hasta donde he encontrado, los valores son los mismos. Lo que sí, como estos están desarrollados fuera de los países de habla hispana, las listas más completas se encuentran publicadas en inglés, sin embargo, las que he encontrado en español parecen bastante extensas. Comparto las siguientes direcciones como muestra http://www.uned.es/pea-nutricion-y-dietetica-I/guia/enfermedades/diabetes/manual_el_indice_glucemi.htm#man1 y http://www.erickestrada.com.mx/iglicemico.htm Estoy seguro cualquier buscador de los famosos nos permitirá encontrar muchos más sitios con la información.

Así pues, con este índice podemos elegir, de nuestro plan de alimentación (dieta), las opciones con el índice más bajo y ayudarnos a controlar mejor posibles variaciones bruscas derivadas de la diaria alimentación.

Los números de este índice son: IG alto, por arriba de 70; IG medio, de 56 a 69 y IG bajo igual o menor a 55 (siempre lo más recomendable). No perdamos de vista que la glucosa pura tiene asignado un valor de 100, por lo que entre menor el valor del índice, mejor para aquellos que tenemos problemas para manejar la glucosa.

¿Pero, antes de olvidarlo, qué hay de la CG? Como sucede en todo lo que conlleva investigación y curiosidad científica, dos cualidades humanas que siempre van de la mano, se ha encontrado que no todo aporte energético en los alimentos está formado por carbohidratos medibles por el IG, sino que hay adicionalmente aporte energético proveniente de lípidos (grasa) y de la proteína que no mide el IG. Por ello se determinó el concepto de Carga Glucémica y que correlaciona no solo la velocidad a la que se absorbe el carbohidrato, sino el contenido de ese carbohidrato en particular en el alimento de referencia. Por ejemplo, la sandia tiene un valor alto de IG, mientras que el contenido (CG), de carbohidratos en una porción es relativamente bajo. Por ello se desarrolló este nuevo índice que se calcula en función del IG de un alimento y la porción transformable de dicho carbohidrato en una porción del alimento considerado. Así pues, el tamaño estándar de porción usada como base del cálculo se define y se coloca en la correspondiente tabla junto con el IG. La verdad, suena más complicado de lo que es, así que veamos como obtenemos esto de la carga glucémica que la podemos calcular fácilmente. Hagamos un ejemplo para ilustrar el método:

Un ejemplo clásico es con pan blanco (el que se vende en paquete, rebanado), para una porción de una rebanada de unos 25 g, de acuerdo a tablas tendrá un IG=70 y un contenido de carbohidrato (CCH)=8.4

Entonces. La CG=(IGxCCH)/100 por lo que el valor de la CG=(70x8.4)/100 = 5.88, que se puede redondear a 6.

Entonces, con este valor de CG podemos tomar mejores decisiones a la hora de elegir qué comer, ya que sabemos el efecto que una combinación de cantidad-calidad de alimento impactará en nuestra glucosa sanguínea. Así siguiendo en esta línea, sabemos que si en vez de comer una rebanada de pan blanco optamos por tres rebanadas, nuestra CG=6X3 o sea, CG=18 y así sucesivamente, hasta determinar para todos los alimentos que nos correspondan cuáles constituirán la mejor y más inteligente elección.

Como dato final, diré que al igual que con el IG, en la CG, hay rangos de valores que nos indican nuestra mejor zona para elección y así una CG menor a 10 es bajo, de 11 a 19, media y 20 o mayor se considera alta y es, igualmente, la zona que quisiéramos mantener alejada.

Finalmente quisiera agregar que estos valores son una guía sumamente útil y que nos alivian el peso de tener que prescindir de algunos alimentos que antes se consideraban un NO rotundo y que, con una porción controlada, se vuelven accesibles, al mismo tiempo que desmitifican a otros que erróneamente se consideraban sanos independientemente de la cantidad a ingerir. También hay que hacer hincapié en que los valores publicados son aproximados y no queramos usarlos como parámetros inamovibles, hay que mantenerse más bien en las zonas de “bajo” para ambos índices. Buen provecho.

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